Arbolario III
Arbolario II
Arbolario I

  Exposición
ELIANA SIMONETTI : PINTURAS

La investigación sobre los límites de la pintura no ha dejado de estar presente en el desarrollo del cuadro en la pintura chilena actual. Insistir hoy,en el contrapunto entre figuración y abstracción, nos parece un debate superado, más aún, cuando tanto en lo figurativo como en lo abstracto hace ya tiempo se entrecruzan las motivaciones matéricas, gestuales o de imagen, para convivir finalmente, en una propuesta.
En las obras de Eliana Simonetti la materia, representando lo físico, lo permanente, la brutal presencia de lo táctil, es decir, la inmanencia de los materiales desplegados, que conforman una "costra', puesta en todos los confines del cuadro, proponen no un despliegue bidimensional plano, sino que pasa os a una dimensión física o, mejor, a una dimensión real. donde la ficción y el ilusionismo quedan anulados. En las pinturas de gran formato de la artista se rigoriza el afán compositivo que divide el cuadro en zonas matéricas de gran densidad. Es como una puesta a punto de una serie de fisicidades de gran elaboración plástica, donde se conjugan por un lado el análisis y rugosidad de la materia, y por otro la presencia de métodos azarosos y accidentales, que quedan como muestra de una suerte de residuo de la Action Painting, donde se entra en consonancia con los acentos físicos y atmosféricos de la materia.
En la proposición que analizamos, las diversa materias se expanden con ritmo meticuloso, controlado, ya que la artista predispone una metodología analítica para distribuir las diferentes áreas físicas con las que organiza el campo visual.
Trozos de madera y también evocando cajas en las cuales se dispone, por ejemplo, tierra, o en otros una materia se separa de la otra por los pigmentos cromáticos utilizados, o en otros sacos crudos a la manera de un tapete, organizan planos, cuadrados o rectángulos, estructurando más una composición geométrica que un informalismo fuera de control.
Cada fisicidad pareciera presentarse con sus cualidades originales, conviviendo con otras áreas en las cuales la materia ha sido cubierta con color, disponiéndose así un campo matérico-pictórico que invita al espectador a entrar en la trama del color como cita y como desplazamiento de la pintura de caballete.
En estas obras, técnicas y materiales son reivindicados como componentes constitutivos y no simplemente como elementos instrumentales de la experiencia artística, y se desarrollan según una relación triádica hombre-utensilio-materia. Desde aquí podemos señalar la ecuación nuevos lenguajes/nuevos materiales, ya que estas obras no se limitan a convertirse en un producto tradicional consagrado por la estética del cuadro y sin estar sometidos al sistema de un esquema rígido de exclusiones prejuiciosas.
En estas pinturas se produce una aglomeración de materiales y sistemas manuales, donde tintas, signos, escritura, no desdeñan ninguna experiencia técnica o artesanal.
La experiencia cromática no se da en estas obras desligada de la materia, más aún, lo cromático lo entiende solidamente incorporado en un medium dependiente del modo que este está manipulado.
Las obras de Eliana Simonetti son una proposición descalzada de la atmósfera general de la pintura chilena, ya que esta en términos generales, está en la representación, la imagen y la expresión que fluye, fundamentalmente, de mitologías personales. Sirvan estas pinturas para reflexionar sobre la amplitud imaginativa y polémica de las proposiciones que se presentan ante nuestros ojos.


Gaspar Galaz C.
Escultor - Historiador