En esta nueva etapa del Proyecto Arbolario, el árbol
aparece formando parte del universo creado por el hombre
para re-crear la naturaleza en su entorno inmediato:
los jardines; específicamente los jardines urbanos,
que lo acompañan en la vida y en la muerte. Este
afán por rodearnos de naturaleza, nos liga a
nuestro génesis: El Paraiso Terrenal, en el que
el Árbol del Bien y del Mal, jugó un rol
protagónico en nuestro destino.
En sus jardines el hombre reitera conductas aprendidas
en una sociedad que lo sobreexige, lo presiona, lo sobrepasa
lo achata, lo uniforma. Al trasladar un trozo de naturaleza,
la fuerza a crecer, a desarrollarse y a sobrevivir,
despojada de su libertad y de su habitat natural.
El en-cajonamiento, la en-carcelación, el a-prisionamiento,
el a-tiborramiento de estos jardines reflejan esta realidad.
Realizados con especies mutadas para que puedan sobreexistir
en ambientes no favorables, cercados y convertidos en
modelos ideales cada vez más ajenos a su propia
realidad. Jardines perfeccionistas y perfeccionados,
sometidos a las modas, o apretados en los pequeños
trozos de tierra que rodean las viviendaspopulares.
Sagrarios, capillas, nichos, casas, habitaciones o construcciones,
están rodeados de un simil de jardín,
que el hombre utiliza para aislarse en busca de protección,
silencio, abrigo y calma.
El cuerpo de Cristo transformado en el Pan de la Comunión
habita en un nicho, solitario, encerrado y protegido;
dentro de otro espacio-vivienda: la Iglesia.
Esta nostalgia por la tierra, por la naturaleza virgen;
el ideal romántico de un paisaje que sueña
y añora, lo lleva a re-crearlo en todo orden
de cosas: bordados, manualidades, estampados e incluso
como tema e inspiración en las Bellas Artes.
Estos materiales y otros de variado orígen, sumados
a múltiples técnicas, coexisten al interor
de las obras, en-carcelados, a-prisionados, a-tiborrados
, en cajas, en-marcadas, y re-enmarcadas, repitiendo
el gesto habitual de rodear los jardines con cercas,
muros, rejas, etc.,
El soporte, los objetos, la pintura, los materiales
que utilizo, se unen, compiten, se superponen, intentando
escapar de la prisión que los agobia y encierra.
Es la metáfora de un hombre cuyas ansias de libertad
se han sometido y sucumbido a las exigencias del “desarrollo”,
creando sus propias jaulas, a fin de protegerse de la
agresión del medio - de la vida - del trabajo
- de la muerte.
La muerte como metáfora, reflejada en la forma
y contenido de las obras, nos transporta a la precariedad
en que vivimos, a como hemos perdido el verdadero sentido
y valor de las cosas. Nada es permanente, menos nosotros
mismos, lo único trascendente es nuestro espíritu,
que vive aprisionado al igual que esos jardines que
luchan por sobrevivir, a pesar de ser extirpados y obligados
a vivir en el encierro. Aún en la muerte nos
rodeamos de pequeños jardines que sobreviven
mustiamente al abandono, deterioro, decrepitud.
A partir de la Historia de la Pintura todo artista desarrolla
su obra, con trabajo y reflexión, ; hoy sin embargo
el hombre privilegia la inmediatez, vivimosurgidos,
olvidando el sentido de nuestra prisa, olvidándonos
del antes y del después. El sentido de estas
obras es aludir a ese tiempo: el entre, que une el antes
y el después construyendo una historia.
Las técnicas, materiales y objetos no tradicionales,
propios de la decoración, manualidades, artesanía,
construcción, naturaleza, industria, etc., coexisten
y se potencian al interior de la obra, para reconstruir
esa historia, que sin darnos cuenta hemos abandonado.
Las obras son un reflejo de la vida que llevamos sobreestimulada,
sobrecargada, bombardeada por exigencias, imágenes,
experiencias, sensaciones, ambiciones, etc. Llevamos
la mente sobresaturada e inquieta por resolver todo
lo que en ella habita, el espacio para el vacío
no existe, menos la posibilidad de convivir con él.
LA OBRA
Son obras objetuales, de gran diversidad formal y técnica,
realizadas con objetos de distinto origen que dialogan
provocando el cruce de significados.
-Objetos-restos: pertenecientes a mi familia, a mi historia,
a una vida que pasó; pero que persiste en mi
memoria, que re-utilizo y comparto para darles un nuevo
sentido de permanencia, al convertirse en cita de la
memoria del colectivo.
Objetos-ornamentales: decorativos, utilitarios, artesanales,
etc., gastados y deteriorados por el tiempo, vigentes
por la calidad de su manufactura que ha permitido que
su valor trascienda el paso de los años. Al cambiarles
su destino original, les doy un rango protagónico
que nunca tuvieron.
-Objetos del presente: precarios, alternativos, de estética
dudosa, masivos, de bajo costo, deshechables y en consecuencia
reemplazables y perecibles. Objetos que se ajustan a
la tendencia imperante, referentes de una estética
popular que son testimonio de una forma diferente de
ver la realidad. La estética del Todo a mil,
simboliza la pequeñez de las aspiraciones en
todo orden de cosas de una sociedad que sacia su permanente
insatisfacción.
-Restos Naturales: residuos del embate de la misma naturaleza
o consecuencia de su propio proceso de renovación.
-Materiales constructivos: símbolos del avance
de la modernidad, o quizás de su retroceso.
-Elementos de la industria: realizados en serie, , sin
identidad al ser uniformes, seriados y piezas de un
engranaje mayor por tanto mas perdurables en el tiempo.
Su esencia es ser “parte de”, al igual que
muchos hombres que se atan a una cadena que los incapacita
para “ser”.
LA ÚLTIMA CENA
Ocupará el primer piso de la Galería para
dar la bienvenida a los invitados y despedirlos al salir.
Son trece bastidoresara bordados que tensan trece servilletas
de un mantel que perteneció a mi madre, en las
cuales va la seriegrafía de los rostros y nombres
de personas fallecidas de la familia (seis a cada lado
del bastidor central que va vacío ), que eran
invitados frecuentes a la mesa. Una rosa bordada a mano
en punto cruz simboliza homenaje, bienvenida y despedida.
EL MURAL
Esta formado por mas de un centenar de obras-cajas-pinturas
de formato pequeño y mediano, que ocuparán
el muro que enfrenta la bajada de la escala de la Galería
y que son obras independientes una de otra pero que
en conjunto conforman un gran jardín o una gran
urbanización o una gran cantidad de individuos
con su propio habitat, finalmente un Paisaje urbano.
Se instalarán en forma aliatoria, remitiendo
a la uniformidad a la que el hombre es arrastrado permanentemente
por modas, normas, estilos, reglas, etc, en su vida,
pero prevalece en él la necesidad de diferenciarse,
aún en el lugar que yace, recurriendo a objetos
personales, recuerdos, fotografías, flores, etc.,
que lo individualizan y acompañan en su vida
después de la vida.
EL JARDÍN
Es el espacio al fondo de la sala delimitado por una
cerca de jardín popular rescatada de una demolición.
Está ocupado por 15 esculturas de forma totémica,
realizadas con materiales similares a las obras del
mural.
LA CUATERNIDAD
Obra referencial que cita mis inicios como artista,
rescatando la memoria y enlazando el pasado con el presente
de mi obra, testimonio del antes y el después
y ser referente de mi historia.
Realizada sobre tela de 1.68 x 1.68 del año 1994,
se instalará en el muro del fondo de la sala,
presidiendo la exhibición.
Eliana Simonetti